«Si vuelvo aquí, Kõrboja se me tragará por completo, porque no tendría sentido regresar para otra cosa, aparte de dejar que se me trague.»

La espesura (Kõrboja peremees) de Anton H. Tammsaare, estructuralmente complicada y muy poética, bíblicamente simbólica, es la novela de amor más extraña y una de las más intensas y trágicas de la literatura estonia. Tan profundamente empapada de este sentimiento, sin embargo, nadie lo menciona nunca a lo largo del libro.


Tammsaare se sirve también de esta emoción para revelarnos los complejos problemas de la vida del pueblo en la Estonia de principios del siglo xx. En la sociedad estonia en ese momento, había una visión de cómo podría ser la república ideal y, junto a ella, existía la realidad sustancialmente diferente.


Anna de Kõrboja surge en ese contexto como una figura distintiva, como una mujer que «tendrá que llevar faldas y pantalones a la vez». Ella es «una extraña» que da nueva vida al pueblo, por lo que es admirada y burlada al mismo tiempo: el pueblo quiere un cambio, pero al mismo tiempo lo teme. Ella y Villu de Katku representan lo universal de la búsqueda de pertenencia a un lugar y los prejuicios que esta búsqueda genera, y muestran cómo, a través del amor  —fuerza salvadora y a la vez maldición—, podemos encontrar la redención.

La espesura

Traducción de Consuelo Rubio Alcover  //  [n] 2022  //  ISBN 978-84-121975-5-6  //  344 páginas  //  22,00 €

NOVEDAD FEBRERO

La espesura

ANTON H. TAMMSAARE

Marginalia

El río de la expiación y el esplín


La espesura (Kõrboja peremees), primera novela del mayor escritor clásico de la literatura estonia, Anton Hansen Tammsaare, se publicó en el otoño de 1922, convirtiéndose en un verdadero acontecimiento nacional que transformó a Tammsaare, de la noche a la mañana, en uno de los escritores estonios más populares. Así, La espesura ha formado parte desde entonces de los programas de estudio obligatorios en lengua y literatura estonias. Sin embargo, a pesar de pertenecer a los grandes clásicos literarios europeos, la traducción de sus obras, que comenzó de manera tan prometedora en la década de 1930, se detuvo después de la ocupación de Estonia, lo que hizo que sea prácticamente un desconocido más allá de las repúblicas bálticas.


En el centro de La espesura encontramos dos granjas, Katku y Kõrboja, y la atracción mutua entre sus dos herederos, Katku Villu y Kõrboja Anna, dos personas inadaptadas a su entorno, a su tierra de origen, a esa espesura apartada de todo. No obstante, esta novela no es una historia de amor, al menos, no una simple historia de amor. Tammsaare borda en ella todo un tejido de asfixia, de densidad, de oscuridad, de soledad mediante el uso de paisaje como un personaje más de la novela que además de su singularidad estonia, se nos presenta aquí de un simbolismo inteligente con personalidad y mensaje propios.


Anna y Villu sienten que no pertenecen a ningún lugar pero que tienen un pasado en común, aunque su futuro sea incierto, y es a este pasado que ellos se aferran, descrito a través de episodios frecuentemente alusivos que contienen un simbolismo fatídico —sabemos que ocurrió algo, pero qué exactamente, qué es real, qué imaginado y qué idealizado— para quedar, o al menos intentarlo, por encima de prejuicios. Como señala su traductora, Consuelo Rubio, en el prólogo que acompaña esta edición: «La espesura contiene ya el germen de los temas cardinales recurrentes en Tammsaare, que el autor iría desarrollando a lo largo de quince años más: el trabajo entendido como lucha a brazo partido con una tierra pedregosa e ingrata que esclaviza a los seres humanos; el amor como fuerza redentora y a la vez como maldición, el desenlace trágico que se deriva de la rebeldía de los personajes contra las condiciones desfavorables a las que el nacimiento los ha abocado, o lo que es lo mismo, contra una suerte de destino fatal». En cierto sentido, lo mismo puede decirse de toda la sociedad estonia en ese momento: en un nivel más amplio, la novela de Tammsaare declaraba que la Estonia recién independizada requería un renacimiento moral y ético, un gran desafío para los pueblos de la nación agraria.


Estructuralmente complicada y muy poética, Tammsaare crea en La espesura un mundo polisémico y emocionante, que gravita —en la estela de los maestros del realismo— sobre las acciones de sus protagonistas y diálogos intercalados, creando la novela de amor más extraña y una de las más intensas y trágicas de la literatura europea.