«¡Exigimos la libertad de las sardinas!»

Óliver VII, un rey que finge ser un estafador que finge ser él mismo.

¿Es posible escribir una comedia que se pregunta por la condición humana en medio de una Europa asaltada por los nazis? Es más, ¿y si a ello le añadimos que el propio escritor está en peligro? Óliver VII lo atestigua.


Creada bajo ese contexto, esta obra de Antal Szerb —su última novela— posee un espíritu sincero y espontáneo en el que todo, a primera vista, es increíblemente ingenuo. Pero su inocencia arroja una sombra; de manera silenciosa y no obvia, sus líneas nos sugieren un interior de tristeza. La misma historia de su publicación es reveladora: solo pudo ser editada en su momento haciéndose pasar por una traducción de un autor inglés, pues ningún escritor judío podía publicar ya en la Hungría de 1943.


Óliver VII es una fábula agridulce concebida bajo el punto de mira de la diana nazi y  escrita con un humor idealista que muestra los valores inspiradores de una humanidad misericorde, sabia y justa pero que fueron olvidados al paso de la desesperanza que cruzó Europa.

Óliver VII

Traducción de Fernando de Castro García  //  [n] 2018  //  ISBN 978-84-948280-2-7  //  288 páginas  //  20,00 €

Óliver VII

ANTAL SZERB

Marginalia

Que la orquesta no pare de tocar en el naufragio


Óliver VII, la última novela de Antal Szerb, puede parecer en principio una comedia ligera cuya fluida lectura aumenta esta sensación. Sin embargo, si bien  debido a ello pudiera pasar incluso como su primera obra si las comparamos con las anteriores, contiene un poso de tristeza y madurez que condensa todo el pensamiento de un prolífico crítico, traductor, antólogo, ensayista y novelista como era Szerb lo que, en cierto modo, la recoloca de nuevo como cierre —evidentemente involuntario debido a su muerte en un campo de concentración en 1945— de un corpus literario que siempre ha tenido como fondo Hungría, y por extensión la vieja Europa.


Así, Óliver VII posee, como el resto de sus obras, esa crítica de la sociedad burguesa que en  este caso viene de la mente clarividente de un burgués de manual como era Szerb, consciente de la expiración de esos valores burgueses en los que él fue acomodadamente educado; una caducidad promovida por esa compulsión de la sociedad civilizada de rebelarse contra sí misma y por la que el escritor húngaro sentía fascinación. Y es justo esta mezcla de comedia ligera y muestra de la deriva europea hacia el totalitarismo salvaje junto con las circunstancias en las que fue escrita —Szerb bajo el yugo de los campos de concentración nazis— lo que hace a esta novela especial. La nave va, la nave se hunde, pero la nave vuelve a ir y vuelve a hundirse, ese es el ciclo. Y, mientras, somos capaces de reírnos del desastre aun con el agua al cuello, bailando al ritmo de la orquesta que no quiere parar de tocar porque sabe que si lo hace, la nave encallará y —aquí está la gran lección de esta obra— no existe nada peor que conformarse.

—greylock